
El martes, se presentó una demanda contra Tesla, Inc. por la muerte de dos adolescentes. La demanda fue presentada por los padres de un adolescente de Florida que murió el año pasado tras un accidente fatal en Fort Lauderdale. ¿Fue este un caso de error del conductor o hay un problema mayor con el fabricante de autos eléctricos?
El Trágico Accidente
El 8 de mayo de 2018, dos adolescentes perdieron la vida en un accidente mientras conducían un Tesla. Edgar Martinez, de 18 años, y Barrett Riley, de 18 años, murieron en el accidente mientras que un tercer adolescente fue expulsado del auto y resultó gravemente herido.
Según testigos, el accidente ocurrió cuando el conductor del Tesla intentó adelantar a otro vehículo poco antes de una curva pronunciada en la carretera. El auto perdió el control al intentar regresar al carril derecho antes de chocar contra un muro.
Poco después de chocar contra el muro, el Tesla se incendió. Se informó que la batería del Tesla se incendió dos veces después de que el departamento de bomberos extinguió las llamas.
Los Hechos Detrás de la Demanda
La demanda fue presentada por los padres de Martinez. La demanda alega que la batería del Tesla Model S es defectuosa y un peligro para conductores y pasajeros. Busca una indemnización de la compañía por más de $15,000.
Hechos publicados por la Junta Nacional de Seguridad del Transporte mientras investiga el accidente:
- El Model S, conducido por Riley, iba a 116 mph solo segundos antes del accidente
- Después de que se inflaron las bolsas de aire, el Tesla solo se redujo a 86 mph
- La curva en la carretera donde ocurrió el accidente tenía un límite de velocidad de 25 mph
La demanda también alega que los padres del conductor limitaron la velocidad máxima del Tesla a 85 mph después de que el conductor recibiera una multa ese año por ir a 112 mph. Según la demanda, el limitador de velocidad fue removido durante una visita de servicio sin el conocimiento de los padres.
Estadísticas de Conducción Adolescente
No hay duda de que este accidente fue trágico, y seguiré el caso de cerca. Las estadísticas sobre la conducción adolescente son exhaustivas y dejan claro que tenemos un problema en nuestro país. Según el CDC:
- Los adolescentes tienen la tasa más baja de uso del cinturón de seguridad por grupo de edad. En 2017, menos del 60% de los adolescentes reportaron usar siempre el cinturón de seguridad cuando viajaban como pasajeros.
- Los adolescentes varones tienen el doble de probabilidades de morir en un accidente automovilístico que sus contrapartes femeninas.
- En 2016, entre los conductores varones que murieron en accidentes automovilísticos, el 32% excedía la velocidad en ese momento.
Ya sea que la ley determine que Tesla tuvo un papel en esta tragedia o no, las estadísticas detrás de los accidentes adolescentes no mienten. Cada año, perdemos a miles de nuestros jóvenes en accidentes automovilísticos. En 2016, más de 2,400 adolescentes murieron en accidentes de vehículos motorizados.

Es nuestra responsabilidad como adultos asegurarnos de que nuestros adolescentes estén seguros en la carretera. La conducción defensiva es fundamental para mantener la seguridad vial, y está claro que la velocidad mata. No podemos recuperar las vidas adolescentes que hemos perdido, pero podemos trabajar para asegurarnos de que nadie más pierda un hijo en la carretera.