
Hablemos sobre los conductores adolescentes. Cada padre lucha por ver a su hijo crecer, volverse más independiente y alcanzar la edad para conducir, que es una parte importante de esto. Parece que un día los estás arropando para dormir y al siguiente les estás entregando las llaves del coche familiar. Esta puede ser una transición aterradora para cualquier padre. Todos somos conscientes del potencial peligro en la carretera, y los conductores adolescentes no siempre tienen un buen historial.
Hay pasos que puedes tomar como padre para hacer esta transición mucho más fácil y mucho más segura. Empieza con cómo les enseñas a conducir. Cuando obtienen su permiso de aprendizaje, tienes un año para inculcarles prácticas de conducción segura para toda la vida. Es importante que aproveches esto.
Los peligros de conducir siendo adolescente
Una de las razones por las que la idea de que tu adolescente conduzca puede ser aterradora es que recuerdas cómo eras a esa edad. Los adolescentes aún están en proceso de maduración y el desarrollo de su cerebro continuará durante varios años más. Los adolescentes a menudo son mucho menos propensos a considerar los riesgos de sus acciones, y esto puede tener consecuencias devastadoras en la carretera.
- En 2017, 3,255 conductores adolescentes estuvieron involucrados en accidentes fatales
- Los accidentes automovilísticos son la principal causa de muerte entre adolescentes en nuestro país.
Ningún adolescente debería perder la vida prematuramente debido a circunstancias prevenibles. Sin embargo, vemos que esto sucede en números alarmantes cada año. Los adolescentes pierden la vida en accidentes automovilísticos por una trifecta mortal.
- Conducción distraída
- Exceso de velocidad
- Conducir bajo la influencia
Cuando miras las estadísticas, son un poco sombrías. Los teléfonos inteligentes han cambiado el panorama de la conducción, y los adolescentes son mucho más propensos que el conductor promedio a usar su teléfono mientras están al volante. Combina esto con su propensión a la velocidad, y tienes un accidente esperando ocurrir. En 2016, casi 1 de cada 5 adolescentes muertos en una colisión había estado bebiendo. Claramente, se debe hacer algo.

Conducir seguro salva vidas
No siempre puedes estar en el coche con tu adolescente, y no puedes protegerlo de todos los peligros posibles. Puedes prepararlos con buenos hábitos de conducción para toda la vida, y eso es suficiente para salvar vidas. Aquí hay algunos consejos que puedes enseñar a tus adolescentes para que sean mucho más seguros en la carretera.
- Sé un buen ejemplo
La conducción defensiva comienza contigo. Si no demuestras una conducción segura a tus adolescentes, no puedes esperar que ellos la aprendan por sí mismos. - Mantén las distracciones lejos
Hay un tiempo y lugar para los teléfonos inteligentes, y no es al volante de un vehículo. Enseña a tus adolescentes que puede esperar. No hay nada más importante que llegar con vida. Cuando tu adolescente esté al volante, su teléfono debe estar fuera de la vista. - Conoce las reglas de la carretera
Antes de que tu adolescente conduzca solo, asegúrate de que tenga un entendimiento completo de las reglas de la carretera. Cosas simples como saber cuándo tienes el derecho de paso pueden ser la diferencia entre un viaje seguro y consecuencias graves. - Usa el cinturón o multa
Los cinturones de seguridad no son opcionales. Es la ley. Abrocharse el cinturón solo toma un par de segundos y en un accidente, es la diferencia entre golpes y moretones y una tragedia. Muéstrale a tu adolescente las estadísticas. Es importante que sepan lo serio y lo simple que es abrocharse el cinturón. - Mantén una velocidad segura
Los límites de velocidad existen por una razón. La realidad es que conducir 10 millas por hora sobre el límite solo ahorra un par de minutos como máximo. Sin embargo, en un accidente, esa velocidad extra puede tener consecuencias mortales. Es mejor llegar tarde que gravemente herido. Enseña a tus adolescentes a tener un pie ligero en el pedal.
Mantén a tu familia segura
Nunca es demasiado temprano para enseñar a tus hijos sobre la conducción segura. Debes demostrar cómo es una conducción segura y defensiva años antes de que tu hijo esté al volante. La comunicación es clave, y necesitas iniciar un diálogo abierto con tu hijo lo antes posible. No solo les digas que sean seguros, explícales cómo pueden ser seguros y por qué es tan importante. Puede que no sea fácil, pero salvará vidas.